Un baño de suavidad
para tu piel delicada
Hidratación Láctea La leche aporta vitaminas y nutrientes que suavizan tu piel profundamente en cada ducha
Calma con Avena La avena actúa como un protector natural, aliviando irritaciones y manteniendo la elasticidad
Poder Humectante La miel sella la hidratación natural, logrando una piel flexible, radiante y libre de sequedad
Fórmula Artesanal Hecho a mano en Lago Ranco. Cuidado real, sin parabenos
Dudas sobre tu
Ritual de Manos
Integramos el poder antioxidante y regenerador de la murta, un fruto nativo del sur, con la nutrición profunda de la miel y la protección del propóleo. Es una fórmula concentrada, elaborada a mano en Lago Ranco, diseñada para reparar manos castigadas por el frío, el lavado frecuente o las tareas diarias.
Sí, profundamente. La combinación de miel y propóleo crea una barrera protectora que evita la pérdida de humedad, mientras que la murta ayuda a regenerar la piel agrietada. Tus manos sentirán un alivio inmediato y una textura suave, sin la sensación áspera de la piel seca.
Diseñamos esta crema para que, a pesar de ser muy nutritiva, no sea pesada. Se absorbe rápidamente para que puedas retomar tus actividades sin dejar marcas grasas en objetos, teclados o herramientas, manteniendo tus manos protegidas y confortables todo el día.
Tus manos trabajan incansablemente; dales un respiro. Regálate 5 minutos de pausa: aplica la crema, masajea tus dedos y nudillos con calma, respira su aroma herbal y dulce, y agradece el trabajo que realizas. Es el mejor antídoto contra el estrés diario.
